San Pedro de Arlanza
Las románticas ruinas del monasterio de San Pedro de Arlanza descansan en un recodo del rio Arlanza, encajadas en el cañón que forma el rio entre las poblaciones de Hortigüela, el pueblo natal de mi abuelo Félix, y Covarrubias, uno de los pueblos más bonitos y con más historia de Castilla.
Cuentan los viejos cantares que andando el joven conde Fernán González de caza tras un jabalí, encontróse al santo monje eremita Pelayo, que le profetizó victoria sobre los sarracenos. Cumplida la profecía, el conde victorioso, fundó en agradeciemiento la hermita de San Pelayo, sobre la cueva en la que el santo moraba, y que hoy en día aun puede verse en lo alto del espigón rocoso al otro lado del rio.
La realidad parece ser un poco más prosaica. Situado en el viejo Alfoz de Lara, fue fundado en el año 912 por Gonzalo Fernández, padre de Fernán González. Quiso Fernán González ser enterrado con su esposa Sancha en este lugar y allá permanecieron sus restos hasta que, tras la desamortización de Mendizábal y el consiguiente abandono y ruina, fuera necesario en 1841 trasladar los sarcófagos a la Colegiata de Covarrubias.
Dicen que nuestra patria es nuestra infancia. San Pedro de Arlanza es, sin duda, uno de los paisajes de mi niñez. Chuletadas de domingo, paseos entre sabinares buscando la huella del jabalí y la del lobo, canciones infantiles, risas, llantos, pescar cangrejos en el arroyo, asar morcillas en las brasas, la subida lenta al nido de los buitres, la bajada rápida por la cascajera y el baño en el rio para quitarnos el sudor.
Recientemente, visité las ruinas. Hacía casi 20 años que no pasaba por ahí. Me trajo muchos recuerdos, la mayoría felices.
Ver mapa más grande
Más fotos en la Galería de Fotos de Diarios de Tetuán.
Popularity: 61% [?]






Dejar un comentario